Filosofía con polvo de calle, de vida.

viernes, 19 de junio de 2015

Piedra bruta

Piedra bruta
(consideraciones acerca de ser)

-búsqueda-
¿Cuántas veces escuchamos decir que hay que aprender a valorar lo que se tiene?
Es posible que muchas veces hubiésemos escuchado esto, y que más posiblemente, lo hubiéramos dicho. Pero, la cuestión es, que ese tener generalmente está ligado al tener material. Valorar lo que se tiene significa entonces, valorar lo que se ganó, adquirió, con el esfuerzo del trabajo remunerado.
Pasamos a entender al trabajo como su definición económica: como actividad desempeñada por un precio monetario.
Y de eso surge la concepción de independencia a través del dinero, mí dinero, mi trabajo, mis cosas. Una especie de darle atención a cosas para adquirir otras.
Pero...¿cuántas veces nos pertenecemos? ¿No seremos el holograma visible de nosotros; realmente sabemos quienes somos, que queremos?
¿Pensar en tener, podría enajenarnos de nosotros? ¿Nos estancamos si dejamos de querer adquirir, tener?
Parece que llegamos a que debemos redefinir nuestra idea de valor, adquisición, tenencia, de nosotros.
El redefinirme, y con ello mi estructura. Esto ¿me lleva a ser mejor? ¿Será angustioso el proceso de conocimiento de nosotros mismos?
Quizás el simple hecho de descubrir que no nos conocemos, esa necesidad de decidir ya, nos lleve a buscar respuestas en el otro, en el exterior. Quizás no soportemos el proceso y partamos hacia la búsqueda de respuestas paliativas que escondan, que disminuyan la rudeza del proceso; la respuesta balsámica, alejar el conflicto ¿lo supera, lo resuelve?
Si la posible búsqueda desde afuera para resolver un hacia adentro fuera una construcción ajena totalmente a nuestra creación ¿nos ayudaría ésta a superarnos?
¿La angustia no es el proceso inevitable de la fortaleza? si lo fuera, el huir de ella ¿sería pretender ser más débil?
Aunque fracasemos en el intento ¿preferimos pensar o ser pensados?
La idea de fracaso tiene igual mecanismo que la idea de valor, la que nos llevó a estos apuntes. 
Tal vez podremos entender al fracaso como una posibilidad más para ser quien somos o una menos.
¿Quienes somos?

domingo, 14 de junio de 2015

Humanidad de lo humano


Matices de la obra

"Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida."

Albert Einstein


El pensamiento, eso que nos conecta con nosotros, con el Todo, que nos hace ver, que nos asusta, que nos sorprende. Eso que expresamos en cada actividad que nos proponemos a hacer, en cada decisión. Eso es lo que pretende expresar este espacio. Algo que es el resultado de los muchos matices de las relaciones personales, las historias escuchadas, los espacios compartidos, el comprometer y comprometerse. El sentirnos parte, acompañados en el trayecto que trazamos todos.
Esos planes cambiados, la transformación de las ideas, la apertura a nuevas visiones, las contradicciones que nos vuelcan a la crisis, el resurgimiento, eso, la vida, la actitud de sentirse vivo, de más que respirar, ser el oxigenador, ser la humanidad de lo humano, el promotor de la vida. No buscamos un modelo determinado, una casilla en donde caber. Queremos que surja la sorpresa, que nos saque de la casilla, eso que nos conecta entre nosotros, eso que compartimos, la Vida; con su pluralidad de significados y giros.
Lejos de la individualidad, buscando el común denominador, la creación personal, eso nos conecta, esa es la diferencia que nos une, son los matices de la pintura los que revelan la obra. La singularidad de lo plural, la humanidad de lo humano.